Las aguas bajan revueltas en el socialismo navarro. No es cierto que todos los socialistas desearan el pacto con los nacionalistas. La última encuesta conocida, muestra que los votantes socialistas, de hecho, prefieren el pacto con UPN o dejar gobernar a UPN en minoría. Sin embargo sí es cierto que en este momento existe una clara división en el PSN. No es tan claro si la crisis surge a causa de la ruptura de las negociaciones con los nacionalistas, o era una crisis latente que ha aflorado con ocasión de, pero no a causa de la citada ruptura. A fin de cuentas, Puras es un candidato elegido a dedo desde Moncloa, lo que lógicamente ya habría provocado un disciplinado y mudo resentimiento desde el momento de su elección.
Ayer, de hecho, existía una gran indignación entre algunos sectores porque consideran que el sector lizarbista del PSN está aprovechando la ocasión para pescar en río revuelto, recuperar la notoriedad perdida y provocar un congreso del partido.
Lizarbe, desde inmediatamente después de las elecciones, aprovechó que no era él quien tenía que responsabilizarse del hipotético pacto para abanderar una causa, la del pacto con Nabai, que sabía que era popular entre una parte importante del partido y que podía aprovechar para recuperar el protagonismo perdido hace mucho tiempo.
Esta podría ser una explicación alternativa, en clave de poder, a la crisis aparente en clave de pacto con Nafarroa Bai o en clave de rechazo a UPN.