> N. C. El pasado día cinco de diciembre les informábamos de los buenos oficios de Uxue Barkos para conseguir que el Gobierno otorgue nuevas licencias de TDT para emisoras que emitan en euskara. La iniciativa de Barkos contó también con una vertiente parlamentaria, ya que presentó una moción para que el Estado inste al Gobierno de Navarra a que refuerce las medidas de promoción del vascuence, sobre todo en el ámbito de la Administración Pública. Más allá de la idoneidad de la propuesta, llama la atención que en el debate los nacionalistas incurran en la visión deformada de la realidad del euskara en Navarra. Por ejemplo, el señor Tardá, de Esquerra Republicana de Cataluña, dijo cosas como que “me imagino lo que debe sufrir un ciudadano navarro que pretenda ir a un cuartel de la Guardia Civil, a una comisaría de Policía a denunciar el robo de una cartera en euskera. Debe ser un gran patriota, por supuesto un patriota vasco, porque posiblemente esta persona sufriría una gran humillación porque la cara de póquer de los funcionarios sería francamente el reflejo del Estado en el que nos encontramos, un Estado que ya debería haber resuelto esta cuestión en la que todavía andamos en pañales”. Sostienen los nacionalistas, y así lo criticó el representante de UPN, Carlos Salvador, la tesis de que el vascuence está en trance de desaparición en Navarra y que miles de ciudadanos ven conculcado su derecho de expresarse en euskara o recibir atención pública en este idioma. Carlos Salvador apuntó que este argumento demencial sólo es compartido por ETA, lo que le valió la injusta censura de la Vicepresidenta del Congreso, Carme Chacón. Lo cierto es que la moción fue aprobada con una enmienda socialista. El Congreso pedirá al Gobierno que aumente el numero de funcionarios del Estado en Navarra que hablen euskara, que prevea dos nuevas licencias de tdt para emisoras en vascuence y que ‘tire de las orejas’ al Gobierno de Navarra por la ‘persecución’ que practica contra la lengua vasca.