El Gobierno ha llevado al Consejo de Ministros la disposición para exhumar el cadáver de Francisco Franco y un informe contrario al deseo de la familia de enterrarle, eventualmente, en la catedral de La Almudena. Acosado por problemas de gran calado y rabiosamente actuales, Pedro Sánchez recurre al comodín del dictador, hemos visto que durante estos meses ha recurrido a él en diversas ocasiones. Viejas tácticas de distracción que están muy alejadas de los verdaderos intereses de los ciudadanos, indiferentes en su mayoría a estas triquiñuelas políticas