Leíamos todos este fin de semana que “los recortes cierran la biblioteca de la UPNA los fines de semana”. No obstante, en época de exámenes sí se abrirá los fines de semana. Sin embargo, ¿es cierto que son los recortes los que cierran la biblioteca? Pues sí y no.
Evidentemente, si el gobierno tuviera recursos infinitos podría dedicarlos a abrir la biblioteca, a uniformar de Armani a los bedeles o a montar una facultad de Medicina. Que por cierto, malamente se comprende que se esté reclamando al mismo tiempo abrir una facultad cuando no se tienen recursos, supuestamente, ni para abrir la biblioteca los fines de semana.
El caso, sin embargo, es que el gobierno no tiene recursos infinitos. Es más, atraviesa una caída estructural de los ingresos públicos acompañada de una alarmante situación de déficit y crecimiento descontrolado de la deuda.
Por tanto, sí: el cierre de la biblioteca es culpa de los recortes y de la mala suerte de vivir en un universo con bienes escasos y recursos finitos.
Ahora bien, también nos hacíamos eco la semana pasada del hecho de que la UPNA,en los últimos años y en plena crisis, ha pasado de impartir 120 asignaturas en vascuence a impartir 200.
El bilingüismo tiene un coste
Obviamente, si todas las asignaturas se impartieran en euskera prácticamente sería como si hubiese dos universidades, duplicando los costes. A lo mejor no tenemos recursos suficientes en una comunidad de poco más de 600 mil habitantes para tener tres universidades, tres facultades de Medicina, etc. Por otro lado, puesto que todos los alumnos conocen el español, que una asignatura se imparta en vascuence no es una necesidad.
Es decir, que no habiendo dinero para todo, a la hora de elegir para qué sí y para qué no hay dinero, se hace una elección. Para impartir asignaturas en euskera sí, para abrir la biblioteca los fines de semana no. O dicho de otra manera: con el mismo presupuesto que otra universidad, una universidad bilingüe puede hacer menos cosas. Por esta razón, quien legítimamente decide que el bilingüismo no es recortable es quien luego menos puede escandalizarse porque en otras partidas del presupuesto se hagan recortes.
9 respuestas
Ojalá todas las dicotomías sobre asignación de presupuesto fueran tan sencillas. Entre abrir en fin de semana y sacrificar una lengua, la pregunta ofende.
Creo que está tan internalizada y arraigada la confrontación nacionalismo/constitucionalismo que se olvida lo que se pierde o se está dispuesto a sacrificar en el camino.
Ah..¿pero el batua es una lengua milenaria…? Si la crearon como instrumento político el siglo pasado cómo va a ser milenaria. Aquí queremos estar siempre en misa y repicando, al arroz y a las tajadas, sobre todo a las gordas y jugosas tajadas de las subvenciones.
No siendo una Universidad Racial del Euskera, abogo por eliminar todas las euskoasignaturas,salvo las de magisterio en vasco. Y abrir la biblioteca 24 horas 7 días a la semana. Y cesar a Rectores y Vicerectoras MARICOMPLEJINES
No somos más tontos porque no nos entrenamos. En vez de UPNA deberían llamarle ikastolaPNA. MARIACOMPLEJINES a más no poder con los enemigos de Navarra. NAVARRA DESPIERTA YAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.
La semana pasada envié una carta al Diario de Navarra hablando de la facultad de Medicina de la UPNA y las mentiras que sobre ella dice Lafuente y….¡¡me la publicaron!!
Sería contradictorio y no conforme con la razón y el orden social llevar a cabo una “discriminación positiva” para reponer en la sociedad navarra un uso lingüístico – el vascuence escrito – que no se manifestó en la historia de Navarra como medio de comunicación social. Sería como querer reponer una tradición que no existió, utilizando como argumento el hecho de que hay que reponer las tradiciones.
Ante esta realidad, y para reconducirla hacia el futuro, se debe apoyar una filosofía, una actitud, en que los gobiernos forales pudieran ser vistos por la ciudadanía más como árbitros o protectores de todas las lenguas y culturas – cada una en su respectivo ámbito según su realidad histórica -, que como conductores determinantes de una política lingüística de “diktat” por ley y decreto, como ha ocurrido desde 1982. Quizá en esta actitud, menos conductora y más neutral – sin imposiciones de “ordeno y mando” – aceptando la influencia natural, involuntaria y espontánea entre las lenguas, aceptando también el papel que la historia asignó evolutivamente a cada lengua, esté la clave para alcanzar un amplio consenso entre las diversas fuerzas políticas en Navarra.
Los principios que deben inspirar esta filosofía son:
• aceptar la realidad histórica del carácter mayoritario y de uso prioritario cultural escrito de la lengua española y del minoritario y de uso restringido no cultural, de comunicación oral, del vascuence en todo el territorio de Navarra, según la costumbre inveterada de la realidad social y de la evolución histórica de la misma.
• otorgar el carácter de lengua de uso en la Administración a una sola lengua, la de mayor difusión y comprensión entre la población, la de más larga tradición popular como medio de comunicación escrito, en la situación actual, la lengua española.
• ayudar a despertar y cultivar el interés por conocer el pasado histórico de cualquier habla, dialecto o lengua autóctona, sea de origen vascónico o romance latino.
• apoyar la enseñanza de todas las lenguas y continuar la enseñanza oficial en la lengua de mayor tradición histórica de uso – a la sazón la lengua española – apoyando no obstante cualquier iniciativa privada que pudiera manifestarse para impartir la enseñanza en vascuence.
• rechazar «proyecciones míticas de la leyenda» en el origen de las lenguas y apoyar simplemente su utilización presente como medio de comunicación social.
• defender la convivencia social entre cualquier habla y lengua.
• oponerse decididamente a que una lengua de nueva refundición como el «batúa» anule la raigambre de los dialectos vascuence navarros, contribuyendo a que éstos salgan de su incomunicación cultural (el artículo 1-3 de la Ley del Vascuence de 1986 estipula que “las variedades dialectales del vascuence en Navarra serán objeto de especial respeto y protección”).
• rechazar la utilización del vascuence en Navarra como vehículo proselitista del “nacionalismo lingüístico”, afirmando su utilización únicamente como medio de comunicación y entendimiento social y descartando que pueda ser utilizado como medio de progresión política del nacionalismo vasco y de la integración de Navarra en las ambiciones separatistas vascas.
• fomentar que la esencia histórica de Navarra no es la lengua – en cualquiera de sus manifestaciones – sino una historia de Reyno en común de todos sus territorios y habitantes, la foralidad, la autonomía política y su contribución a la formación y cohesión de España, propiciando que los vascoparlantes «sean y se sientan» igualmente navarros expresándose a su gusto en vascuence o en español.
«LA LENGUA EN EL CRISOL NAVARRO»
http://www.lebrelblanco.com/libro/
Antes de opinar me gustaría saber si alguien tiene el dato de la asistencia de alumnos a esas 200 asignaturas en euskera.Igual hay sorpresas
Munduko egunkaririk txarrena izango da hau. Hemen ez galtzea denbora hobe da. Badakigu goxokian astoarentzen eginak ez daudela.
No hay más que preguntar y echar un vistazo de lo que pasa en la Universidad del País Vasco,y decir a los políticos y rector mediocre,s,todavía estamos a tiempo de que no sea la UPNA la nueva Echarri Aranaz.